martes, 1 de abril de 2008

Cordelia




Sintió pasos en la noche y se incorporó con sobresalto.
-¿Eres tú Cordelia?- dijo.
-¿Eres tú?-
-Sí, soy yo- le replicó ella desde el fondo del pasillo. El vuelve a dormir. A la mañana siguiente habló con su mujer que se llamaba Clara y con su sirvienta que se llamaba Eustolia.

3 comentarios:

Arturo dijo...

Un "sueño mojado"?

Rosa de Lima dijo...

No, definitivamente no se trata de eso.

Arturo dijo...

he he he...