viernes, 30 de noviembre de 2007

Si estaba ya muerta.


No importaba ya nada, todas las afirmaciones, ya no valía ninguna promesa. “Sin expectativas, así no va importar si estas se cumplen o no, es una manera de disfrutar lo que tenemos en este momento y evitar que se escurra entre los dedos por aflicciones de haber cumplido lo que teníamos en mente, cuando en realidad tal ves lo que tenemos es mejor que lo planeado”. Pero en este momento ya no importa nada y el dolor la agobia y las fantasías le arrebatan la tranquilidad por la cual había llorado tanto. Jamás podrá ser lo mismo, una parte de ella murió esa noche y con ella el amor que le tenia, era demasiado, lo que queda la mantiene aquí.

Incluso sus manos le parecían distintas, más ásperas y toscas. Sus labios parecían besarla por compromiso, los besos ya no calmaban su sed, faltaba eso, justo eso ¿Dónde había quedado la locura? ¿La entrega? ¿La pasión? ¿La aventura? ¿Los arranques de amor descontrolado? Deliciosos, enterrados. Enterrados junto a todos esos detalles que le dolían pero que se moría por saber, pero ¿Para qué? Si ya no importaba nada. Definitivamente todo era distinto, y le duele haber perdido a su cómplice y todo.

¿Para qué la iba a querer? Si ya estaba muerta.

4 comentarios:

Arturo dijo...

Esta extraño el dibujo, pero me gusta mucho el texto.

[M] dijo...

Ouch... Dolió.
Pero es mejor sacarlo para afuera.
Un abraso mi menísima Mena,
M.

[M] dijo...

ups! es abrazo!!! con z!!! que distraída!!!!
Tq!

Manuel dijo...

"Matamos lo que amamos. Lo demás no ha estado vivo nunca"

R. Castellanos


oye, felicidades